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Crisis orgánica del capitalismo y fetichismo
Por: Jorge Luis Ubertalli
Wednesday, Nov. 02, 2005 at 3:42 PM
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Avanza la crisis monetaria mundial Papel pintado, sin producción Crisis orgánica del Capitalismo y Fetichismo Jorge Luis Ubertalli*
La economía mundial capitalista, en el marco de la globalización y la guerra a muerte entre los distintos sectores del capital, ha entrado en una debacle que preanuncia más agresiones imperiales, por un lado, y una tendencia a la implosión centrada en la quiebra del sistema monetario mundial, por otro. El dólar, papel pintado sin correlato real con la riqueza existente, arrastra a todo el orbe capitalista a la quiebra económico financiera y la crisis en el sistema de pagos.
Sombras nada más
En la mitad del siglo XIX Carlos Marx, en una célebre crítica a los desvaríos de la economía política burguesa, se encargó de aclarar la diferencia existente entre la riqueza real, producida por los trabajadores y encarnada en valores de uso o bienes materiales, y su proyección virtual, el dinero, expresión monetaria de los valores creados por el trabajo humano.
“¿De donde provienen, por ejemplo, las ilusiones del sistema monetario?. No cabe duda: del carácter fetichista que la forma-dinero imprime a los metales preciosos....” escribía Marx en 1867. (El Capital-Tomo I, Cártago 1975, pág. 95). Se refería, claro está, al denominado “fetichismo de las mercancías”, vinculado a la circulación de estas que, en su dinámica, ocultan la relación social existente entre sus productores en el momento del intercambio mercantil.
¿Qué es entonces la fetichización?. Dar más por el pito que lo que el pito vale. Así como Dios existe solo por convención (y convicción) de sus creyentes, el dinero reina en la tierra por una misma convención humana que le adjudica ser el equivalente general de todas las mercancías, la tabla rasa mediante la cual todas ellas se igualan.
Hasta el momento de finalizada la Segunda Guerra mundial, el sustrato material del dinero era el oro. Este tenía un valor, puesto que para producirlo hacía falta una determinada cantidad de trabajo humano social medio. Conteniendo valor, reductible a la cantidad de trabajo humano necesario para su producción, el oro se constituía en expresión general del valor de todas las mercancías existentes y hacía posible su intercambio. Una vez terminada la guerra, y devastados física y económicamente todos los países participantes a excepción de EE.UU., que se convirtió en su gran ganador, se propuso en Breton Woods la sustitución del oro por el dólar como moneda internacional, pasando este simple papel, salido de las planchas de emisión de EE.UU., a ser el nuevo emperador de las mercancías mundiales. La sombra difuminada del dólar apareció en escena entonces sustituyendo a la sombra compacta del oro. Tanto uno como otro son, fueron y serán sombras; proyecciones virtuales de una riqueza encarnada en valores de uso y cambio, en objetos materiales y culturales solo alumbrados por la luz del trabajo humano, imperecedera e irremplazable en cuanto a la producción de virtualidades sociales.
Reinando en las fantasías de los hombres como expresión de una riqueza que al pasar de los años se evaporó, el dólar siguió su camino ascendente hacia su propia virtualidad. Su fetichización mundial en el marco del sistema capitalista fue inversamente proporcional a su pérdida de valor real; espejismo de una riqueza dilapidada en gastos militares y subvenciones a las grandes empresas capitalistas; en derroches inútiles inherentes a una economía anárquica y desquiciada, el dólar siguió hasta ahora el derrotero enmarañado, ensangrentado y obsoleto de la economía mundial capitalista. Pero solo hasta aquí llegó....
Los deudos del muerto
“Por desgracia, Estados Unidos también carga con el grave peso de una deuda pública de 5.646.386.626.691,13 de dólares al 1º de junio del 2000, mientras que el déficit comercial de 1999 subió a un record de 300.000 millones. Estados Unidos, en consecuencia, está a merced de los acreedores extranjeros, así como de aquellas personas de afuera que tienen dólares estadounidenses en efectivo, divisa de reserva...” esgrimían al inicio de la administración actual de George W. Bush los ultrarreaccionarios y belicistas creadores del Documento de Santa Fe IV, sucesión de otros que enmarcaron la tónica aventurerista y reaccionaria de los “halcones”republicanos recreados desde la administración de Ronald Reagan. En el contexto del troglodismo fascista que signa este nuevo engendro de la Heritage Foundation, pentagonales escribas y otros compinches hay un atisbo de lucidez. El párrafo que transcribimos encierra una lógica preocupación ante la realidad que sintetiza: la crisis financiera, y económica, que corroe al gigante con pies de barro y cabeza ultranuclear de América del Norte.
Hoy EE.UU. tiene una deuda pública de 8,2 billones de dólares, que insume alrededor del 70% de su Producto Bruto Interno, equivalente a 12 billones. Si se suma a esta deuda aquella contraída por los Estados de la Unión, equivalente a 1,6 billones, el monto de lo debido asciende a 9,1 billones. De esta deuda pública, 7,5 billones se deben a extranjeros, de los cuales el 50% son del continente asiático. También en manos de extranjeros se hallan el 13% de las acciones y el 24% de las obligaciones negociables.
Por su parte, la deuda privada de EE.UU. asciende a 9,6 billones de dólares en relación con particulares (tarjetas de crédito, hipotecas, etc.); 7,6 billones vinculados al empresariado local, y 11,7 billones a los empresarios financieros. En total, la deuda del coloso del norte asciende a 38 billones de dólares, casi el Producto Bruto Interno mundial, de los cuales 19 billones, entre deuda pública y privada, corresponden a acreedores exteriores.[i]
A medida que el débito estadounidense se amplía en el marco de mayores importaciones del exterior, gastos militares y subsidios a los grandes empresarios, el euro ha comenzado a tomar cuerpo en el comercio mundial y a valorizarse. Según analistas, desde octubre del 2000 hasta finales del 2004, la moneda europea se valorizó en un 65%, siendo su valorización directamente proporcional a la desvalorización del dólar como divisa internacional. A esta contradicción euro-dólar, que contiene la contradicción intercapitalista Europa-EE.UU., se le suma otra aún mayor, que es la que contiene a la relación EE.UU.- Asia y, fundamentalmente, China.
En este marco, algunos analistas afirman que la última intervención militar de EE.UU. a Irak no solo se debió a la avidez petrolera de Bush y sus compinches, menos a la ya desmentida tenencia de armas de destrucción masiva por parte de Saddam Hussein, sino a la sustitución del dólar por el euro como divisa de reserva por parte de Irak en noviembre del 2000 en el escenario del intercambio de petróleo por alimentos. Aunque las divisas irakíes en ese momento no eran abultadas, su traspaso al área euro podría haber inclinado a otros productores de la OPEP a jugar en la misma forma. Si esto ocurría- la OPEP decidió desde 1975 comerciar el petróleo producido por sus socios en dólares- el euro habría subido en detrimento del dólar, lo que significaría una crisis de importancia para EE.UU. mermando, entre otras cosas, su capacidad de importación. EE.UU., que importa el 21% de los productos que consume, no podía permitir ese pase masivo de divisas del area dólar al euro, y por eso castigó a Irak con una bestial intervención y ocupación militar que hasta hoy se continúa. Otros dos países, Irán y Corea del Norte, amenazados militarmente por EE.UU. en el marco de su “guerra preventiva” contra el terrorismo y enmarcados por los norteamericanos como participantes del “eje del mal”, ya han pasado sus reservas monetarias de dólar a euros en el 2002...Que decir de Cuba, que hace poco revaluó su peso desechando al dólar como divisa... Rusia, por su parte, desde el 2001 exporta la mitad de su petróleo y gas en euros, y según autores proyecta comercializar todos sus productos con Europa en esa moneda...Si ante una crisis China, Japón y los países de Asia reconvierten sus divisas dolarizadas a euros, la economía norteamericana se vendría a pique en poco tiempo...
La moneda europea -hoy en baja en relación con la renuencia de Francia y Holanda a votar una constitución europea de corte neoclásico y antipopular- signa cada vez mas el comercio mundial desde su nacimiento. Se calcula que desde 1999 hasta el 2003 el euro subió un 45% en las reservas internacionales, logrando este último año constituir el 20% de aquellas. El oro, refugio final del capital cuando la cosa se pudre, continúa en aumento. Y la bola de nieve crece y crece...
El perro que se muerde la cola
La crisis monetaria mundial, corolario de la asimetría entre el papel dólar y la riqueza real que debería expresar- se calcula que 20 trillones de dólares que circulan por el mundo son solo papel pintado que no representan riqueza alguna- se halla en la antesala de su estallido, a medida que la “bicicleta financiera” norteamericana pedalea sobre un virtual andarivel de crecimiento económico. Para que este castillo de arena sostenido por la divisa verde no se venga abajo, todos los países del mundo intentan mantener vigente la idea de que el Dios monetario todavía existe. Y entonces llenan las arcas de sus bancos centrales con más y más dólares u obligaciones (bonos, etc.) que a estos representan. El tsunami de agua servida monetaria que inunda el mundo hasta ahora no ha logrado contención real. Los EE.UU. se siguen endeudando en el exterior -por la baja productividad de sus empresas EE.UU. importa productos desde China a un 30% menos de lo que costaría producirlos en su propio territorio, le agrega valor agregado local y lo vende en su mercado interno al 100% de su valor- en una moneda que cada día se deteriora más. A merced de sus “acreedores extranjeros” -al decir de los santafesistas- y con la espada de Damocles del traspaso de divisas a otra moneda ante el signo de una crisis de envergadura, no le queda más remedio que la utilización de la fuerza para extorsionar a aquellos que quieran salirse de su redil financiero. Es el perro que se muerde la cola y en la loca circularidad de su carrera hacia ningún lado marea a la humanidad y la lleva hacia la crisis orgánica del capitalismo.
Disparidades
En la balanza comercial de EE.UU. el debe acumula mas del 50% del PBI, o sea 6 billones de dólares. Las importaciones norteamericanas insumen el 15% del PBI frente al 8% de las exportaciones, tendencia que prosigue y profundiza el desbalance comercial del país. Entretanto, y gracias al crédito gratuito que le brindan aquellos cuyas exportaciones siguen fluyendo hacia EE.UU., mayoritariamente asiáticos, los yanquis siguen consumiendo y bibicleteando, además de emitir moneda que inunda al mundo de inflación. Para lograr sacarse de encima parte de la carga conminan a los europeos a bajar las tasas de interés y estimular el consumo de sus productos. La deuda privada estadounidense alcanza el 90% del PBI local, frente a la europea que sólo araña el 50%. Los europeos no quieren verse envueltos en una crisis inflacionaria...Con respecto a China, los EE.UU. intentan que esta revalorice el yuan, a fín de hacer mas competitivos en el mercado mundial los productos norteamericanos. Pero...la famosa productividad-competividad de los norteamericanos, tan pregonadas en lo que hace a justificar la invasión de los mercados latinoamericanos a través de los TLC y el hoy frustrado ALCA, es solo otro cuento de hadas. Imposibilitados en competir con los países de Asia y fundamentalmente China, acosados por la competencia europea que, con una moneda de más alto valor, puede hacerse de empresas estratégicas norteamericanas que apuntalan su complejo militar-industrial, siempre embarcado en la reproducción ampliada de conflictos bélicos provocados adrede para estimular las inversiones en armamentos y en “reconstrucciones” [ii], los norteamericanos siguen apostando al bicicleteo de sus deudas, las extorsiones, amenazas y saltos hacia adelante, donde al final espera el abismo.
En nuestro país, ante la nueva situación de afluencia de capital golondrina, se intenta mantener el valor del dólar para beneficiar a los exportadores de ‘comoditties’[iii], regulando el comportamiento de este capital y poniendo al Banco Central y otros oficiales a adquirir divisas verdes en el mercado, en tanto se impone un acercamiento a EE.UU. a fin de impedir su apoyo en los diferendos financieros internacionales a los “acreedores externos” de una deuda no contraída por nuestro pueblo, y sí por los dictadores y alcahuetes que los siguieron.
Solo a través de una integración con el resto de Indoamérica latina, Argentina podrá reconstruir, en el marco de una reconstrucción económica regional, la estructura industrial necesaria para reproducir la riqueza, que deberá ser apropiada colectivamente por todos los trabajadores. Estos, junto a sus hermanos de clase indolatinoamericanos, revitalizadas las industrias, contarán con mayor empleo, mejores condiciones de vida y mayor concentración y centralización, lo que los convertirá en potencia ampliada en lo político y cultural para acceder a la teoría revolucionaria, al poder, sustituir a la burguesía y construir una sociedad socialista.
La batalla por la energía, ahora llevada a cabo por las masas bolivianas en su patriada reivindicadora del subsuelo y sus riquezas. Y por Venezuela, que impulsa la concreción de centros energéticos locales a fin de aumentar las ventajas comparativas para un desarrollo industrial impulsado desde los Estados y los trabajadores ocupados y desocupados, es una importante batalla en lo que hace a la lucha prolongada contra el capitalismo y el imperialismo.
La fetichización de los poderosos y sus emblemas de poderosidad, sus divisas y sus armas, toca a su fin. El trabajo humano, los trabajadores, incluidos aquellos de EE.UU. y sus socios imperiales, vencerán las ilusiones del fetichismo, darán por tierra con las aventuras bélicas del imperialismo y sus peones y construirán una realidad que contenga a todos y todas los creadores de riqueza de Indoamérica latina y toda la tierra.
* Periodista
Notas:
[i] “Dólar.¿Fin de la Hegemonía?”, Wim Dierckyxsens, Bolpress digital, 14/3/2005
[ii] Según Naomi Klein, el 5 de agosto del 2004 Bush creó la ‘Oficina del Coordinador para la Reconstrucción y Estabilización” a cargo del ex embajador de EE.UU. en Ucrania, Rafael Pascual. Esta oficina se encargará de trabajar “en la planificación detallada de períodos post-conflicto”. Agrega Klein que el “primer trabajo de campo de la oficina mencionada consiste en elaborar planes detallados de reconstrucción de países que no han sido destruidos...todavía”. Para optimizar el funcionamiento de esta oficina se creará un Cuerpo de Respuesta Activa Civil que incluirá unidades militares de intervención rápida que se encargará de arrasar países “en transición a la democracia” que luego serán “reconstruidos”. “Guerra, intervención humanitaria y negocio, plenamente integrados”- ver Argenpress, 1º de junio del 2005, Antonio Maira, “ Comités de Empresarios están planificando las guerras del futuro”.
[iii] Según fuentes del Centro de Economía Internacional en base a Indec, los rubros exportadores principales de Argentina fueron, desde enero del 2004 a febrero del 2005: Harina y pellets de cereales; aceites crudos de petróleo; aceite de soja en bruto y trigo y morcajo; maíz en grano y gasolinas, excluidas las de aviones.
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